En Marruecos basta con salir a la calle y escuchar a los músicos…

Su tradición nos permite retroceder en el tiempo para oír cómo fue, con su variedad de sonidos, la música andalusí; la misma música que se hacía en la Edad Media aunque, lógicamente, ha ido acumulando matices con el paso del tiempo.

Mientras la música medieval europea permanece guardada en museos y bibliotecas, oculta en libros y tratados, o enunciada en la iconografía y en los códices de la época, en el mundo árabe, más concretamente en el Magreb, la música antigua vive todavía en la calle, se trasmite de padres a hijos en su forma más pura y tradicional, y la gente la conoce y la siente.

No podemos determinar con precisión la fecha en la que la música andalusí hace su aparición en Marruecos, pero probablemente las ciudades del norte del país conocían este arte desde principios del siglo X.

A falta de documentos escritos, no es fácil saber hasta qué punto la música andalusí es fiel a la que se escuchaba en el antiguo Al-Ándalus, pero se suele afirmar que conserva su carácter original, ya que Marruecos ha preservado su patrimonio musical de la poderosa influencia de la música turca y de los principales centros artísticos de oriente.

La música de Al-Andalus se relaciona con todo lo que embriaga: los instrumentos interpretados con virtuosismo, las copas de vino y licores en lenguaje figurado o real, el embeleso de jardines perfumados, el enamoramiento arrebatado y la amistad efusiva.

La música de Al-Andalus

La música es sin duda una de las artes más hermosas que nos lleva a conocer el sentir de un pueblo, y en la cultura árabe-islámica constituye junto con la poesía una de las formas de expresión más importantes de su civilización.

El artista árabe encontró en la música y la poesía esa evasión que le permitiría plasmar el genio que encerraba en su interior, de ahí que su patrimonio musical sea una de las más bellas huellas que ha ido dejando a través de su andadura histórica como un auténtico museo oral.

Dentro de este patrimonio, la música andalusí, dadas sus características, es un hecho cultural imprescindible para el conocimiento de la civilización árabo-islámica en su rama hispano-árabe.

EDUARDO PANIAGUA

Aunque arquitecto de formación, es uno de los mayores expertos en música Andalusí de nuestro país.

Empezó en esto de la música antigua a los 16 años y es lo que se podría considerar como un arqueólogo de los acordes de la música pretérita.

Ha creado y militado en numerosos grupos de música antigua, Atrium Musicae, Cálamus u Hoquetus, y en paralelo funda y dirige el sello discográfico PNEUMA con el que comienza a editar sus producciones musicales.

Es por ello que la labor de investigación y reconstrucción de Paniagua cobra especial relevancia al tener que conjugar distintas tendencias en un mismo crisol para poder identificar y reproducir los sonidos cuyos ecos resonaban en nuestro todavía no-país en los siglos previos a la Reconquista y la unificación de los reinos peninsulares.

Pastor de Gacelas/Ya rai (Moaxaja) del Maestro Paniagua – (MOAXAJA ANDALUSÍ)

¡Oh pastor de gacelas!
Vive en tu barrio una cuya sola visión
provoca el éxtasis.

Dijo: «Coge el recipiente y bebe su contenido,
pues es algo lícito.»

Proclamé: «Bienvenida, oh luna de perfección.
Dime, recatada. ¿Qué es esa coquetería?
¡Oh dulzura de la desvergüenza!
El momento de Unión aún no ha llegado.»

Aumentó mi pena.
Olvidar me resulta imposible.
Mi estado rehúsa a tener otra
que no seas tú.
¡Ay, gracia!
¡Gracia suplico!

Discografía de Eduardo Paniagua

7 comentarios en «La Música Andalusí sigue viva… «en Marruecos basta salir a la calle y escuchar a los músicos»»
  1. No sé a qué ilustrador, forofo sin duda de la saga de Conan el Bárbaro, se le ha ocurrido que las bayaderas andalusíes iban vestidas como «modelis» de Angels Secrets. Una cosa es el marketing, y otra hacer el ridículo…

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