El arte en la educación es vital para asegurar el mejoramiento en la calidad de vida para todos los seres humanos y para la construcción de una sociedad más justa y participativa, pues la música enseña y ayuda a sensibilizar y a tomar conciencia de lo que cada persona aporta e importa y ayuda a mejorar en su entorno social.

La iglesia de San Juan Nepomuceno, que se ha distinguido por dar cabida a todas las expresiones artísticas de índole espiritual, albergó con este fin, a tres coros interesantes: Coral San Juan, Coral Ars Ludens y Coro Pro Pacem, bajo la dirección de los maestros Veronia Moreno Femat e Iván Alcalá.

El coro coro llamado Pro Pacem (Por la paz), está formado por muchachos que vienen de colonias marginadas y difíciles… «y nosotros con un programa dirigido por el maestro Iván Alcalá, estamos trabajando para que todos ellos se reintegren a través de la música sacra, que descubran nuevas dimensiones, pues se ha trabajado duro por espacio de tres años».

Los jóvenes trabajaron mucho para este concierto y lo sacaron adelante desde septiembre del año pasado.

Iván Alcalá se viene formado de Francia donde ha toma cursos especiales, pues es difícil encontrar en Saltillo en este género de música antigua, profesores especializados.

En cuanto al programa hubo algunos compositores anónimos y conocidos.

Por ejemplo el primer canto, titulado «Hanacpachap cussicuinin», de autor anónimo, es el primer canto polifónico de América Latina de origen peruano en lengua quechua.

Es un villancico al Niño Jesús, donde se mezclan las culturas prehispánicas y la española.

LAS PIEZAS

Uno de los autores poco conocidos fue Nicolás Formé, que para el padre Van Sevin es un compositor que pocos conocen en México.

Otra pieza, de nombre «Tatum Ergo», con música de Córcega del siglo XVI, es polifónica a tres voces, un canto de los pastores que seguramente es más antigua y poco conocida.

El resto del programa con títulos como «Regina Coelli», «Sonata No.2 en Fa mayor» de Vivaldi; «Ave María» de Caccini; «Ave Verum» de Edward W. Elgar, «Adoramus te» de Giovanni P. de Palestrina y el «Gloria» de Antonio Vivaldi.

Un concierto que tuvo lo suyo en el buen sentido artístico.

Las voces perfectamente dirigidas por Iván Alcalá tuvieron la fuerza para sensibilizar al público y hacerlo sentir en el corazón cada partitura y cada ritmo sacro.

Los tres coros, el de San Juan, Ars Ludens y Pro Pacem mostraron firmeza en cada pieza, entonación y apertura musical.

2 comentarios en «La música antigua sensibiliza a los seres humanos»
  1. ¡¡¡Indudablemente!!!. Lo que hace la Música antigua con la bioquímica cerebral y con las frecuencias eléctricas de las neuronas, ¡¡¡¡ES ASOMBROSO!!!!…… Se los juro, sé de lo que hablo.

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